No consume gasolina, no contamina y no hace ruido, la bicicleta es uno de los transportes más ecoamigables en el mundo. Además, su estructura requiere de poco mantenimiento y escaso espacio para estacionarse.
Los vehículos son una de las causas principales de contaminación atmosférica y acústica, por ello, cada día se buscan alternativas de transporte con menor impacto ambiental, sin embargo, las bicicletas siguen siendo la mejor opción para disminuir la cantidad de gases contaminantes en el aire.
Existen múltiples beneficios de montar en bici, por ejemplo, mantener un cuerpo saludable, fácil aprendizaje de uso, accesibilidad, bajo costo, entre otros. Pero, sus aportes al cuidado del medio ambiente sobresalen. De acuerdo con la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE), si se compara el uso de bicicleta con otros medios de transporte, se puede observar su ventaja ambiental.
Por ejemplo, al usar la bicicleta se ahorran cerca de 2.5 kilogramos de CO2 por cada litro que consume un automóvil. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la mitad de los viajes urbanos en coche son de distancias inferiores a 3 km, que se pueden recorrer fácilmente en bicicleta por el cuerpo humano.
Es importante resaltar la disminución de ruido que trae consigo el uso de bicicletas, ya que en zonas urbanas, el 80% de la contaminación acústica es provocada por los vehículos en congestión vial.
Además, al ahorrar espacio, el tráfico en las ciudades también disminuye e incluso se mejora la movilidad urbana.
No obstante, aunque las bicicletas sean excelentes aliadas del cuidado ambiental, también se debe tener en cuenta el correcto deshecho de las mismas cuando llegan al final de su ciclo de vida. En México existen centros de reciclaje especializados para recuperar materiales, como el hierro y cobre de las bicicletas.
Sin duda, la bicicleta es un medio de transporte muy útil y es una opción a la excesiva contaminación que se vive en las ciudades, además disminuye problemas causados por el sedentarismo, excelentes motivos para incentivar su uso.


Este proyecto está destinado a equipos deportivos (hockey, rugby, futbol, vóley, hándbol). La aplicación de las propuestas será en Etapa de Pretemporada para formación y corrección de detalles grupales que se dejan de lado en etapa competitiva, por priorizar el juego, en lugares donde el contacto con la naturaleza y el entrenamiento se fusionan creando una atmósfera única para el desarrollo integral del equipo.
La propuesta consiste en trabajar con las/los jugadoras/es a través de diferentes ejercicios y actividades, llevándolas al límite físico, es decir hacemos trabajos anaeróbicos lácticos, buscando la fatiga individual y del equipo. Una vez en esas condiciones se apunta a que trabajen juntas, en grupo, en equipo, como un bloque, para que aprendan a contar con sus compañeras/os, compartiendo sacrificios, colaborando para el bienestar y la cohesión grupal, siempre en pos de un objetivo común, es decir deberán priorizar el objetivo del equipo por sobre cualquier objetivo individual.